Cuidar la vida en Colombia se convirtió en un valor agregado para los movimientos sociales y de derechos humanos, pues la violencia contra sus activistas no cesa y el Estado, responsable de garantizar el derecho a la vida y a la integridad personal, no lo cumple. En consecuencia, las comunidades y organizaciones sociales y de DD.HH. recurren a estrategias de autoprotección para lograr permanecer en sus territorios.

Como parte de ese esfuerzo, el Programa Somos Defensores compila en el presente documento y a través de cinco capítulos, un conjunto de disposiciones de diferente orden que, utilizadas de manera integral, se pueden convertir en una herramienta de trabajo útil para minimizar los riesgos de las organizaciones y, en particular, de sus líderes y lideresas.

El primer capítulo condensa el mayor número de instrumentos normativos nacionales e internacionales para la defensa de los Derechos Humanos, DD.HH. que permiten tener el marco normativo más amplio para la exigencia de las garantías individuales y colectivas al Estado colombiano.

El segundo capítulo recoge los elementos conceptuales, derivados de la Constitución y Jurisprudencia de la Corte Constitucional, relacionados con los riesgos y vulnerabilidades que viven las personas en sus territorios, pero también las capacidades y potencialidades con que cuentan para evitar que se consumen.

El tercer capítulo muestra un panorama de las rutas de protección diseña- das desde el Estado colombiano, tanto institucionales como normativas, de tal manera que las organizaciones y sus activistas cuenten con la información precisa para acudir a éste, en caso de ser necesario. Sin embargo, es importante advertir que la normatividad e instancias institucionales nacionales son susceptibles de modificación; por tanto, no se garantiza que así permanezcan en el tiempo.

El cuarto capítulo se centra en toda la normatividad e instancias del nivel nacional y territorial, y algunas internacionales, relacionadas con mecanis- mos de protección, que permite a las organizaciones sociales y personas defensoras hacer uso de ellas, cuando se requieran.

Por último, en el quinto capítulo, el Manual se centra en propuestas me- todológicas y pedagógicas de protección y autoprotección, construidas a través de los años, a partir de experiencias de acompañamiento a organi- zaciones sociales y de DD.HH. intercambios con referentes organizativos de países hermanos de América Latina e investigaciones sobre el tema.

Con la reedición de este Manual Un canto para la protección, que es la actualización del anterior, Un canto para persistir, se espera contribuir en algo, como tantos otros esfuerzos de la sociedad, para que la vida prevalezca por encima de cualquier otro interés.

Agradecimientos siempre al apoyo invaluable de la Embajada de Noruega. Su acompañamiento permanente nos anima a seguir y hacer posibles herramientas para el cuidado del derecho supremo que tenemos los seres: la vida.

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